Historia

Reseña Histórica: Liceo Bicentenario Industrial Vicente Pérez Rosales

Orígenes y Consolidación de la Educación Técnica en Chile

 
La Educación Profesional nace en Chile en las postrimerías del dominio colonial español por iniciativa del filántropo don Manuel de Salas, quien mediante real cédula creó la “Academia de San Luis” en la ciudad de Santiago. Su propósito inicial fue formar personas en el dominio de las artes manuales —particularmente la carpintería y la herrería—, actividades que en aquellos años constituían los pilares de la incipiente actividad industrial del país. No obstante, los avatares de la Guerra de la Independencia transformaron radicalmente la economía nacional, provocando que la vida de esta academia resultara efímera.
Con la consolidación de la República y el creciente intercambio comercial con Europa, arribaron al país los adelantos técnicos desarrollados por la Revolución Industrial, lo que generó la imperiosa necesidad de contar con mano de obra calificada. De este diagnóstico nació la Escuela de Artes y Oficios (EAO), institución de larga y fecunda trayectoria.
Años más tarde, la expansión de la Enseñanza Profesional se aceleró de forma drástica a partir de 1939. El estallido de la Segunda Guerra Mundial interrumpió las importaciones provenientes del viejo continente, gatillando un profundo trastorno económico que obligó al país a impulsar la sustitución de importaciones y la industrialización interna.
 

Fundación y Arraigo en Quinta Normal

En este escenario de transformación estructural, durante el año 1941 se fundaron diversos establecimientos de enseñanza industrial destinados a preparar a los técnicos requeridos por el desarrollo nacional. De este modo, el 29 de septiembre de 1941 se fundó la “Escuela Industrial de Quinta Normal”, la cual comenzó a operar en el popular sector de Mapocho, ocupando una antigua casona perteneciente a la familia Portales, ubicada en el N° 3957.
 
Ceremonia Oficial para la Firma de Planos,
1966
 
En el transcurso de 1956, el Ministerio de Educación modificó la denominación del establecimiento a “Escuela Industrial Superior de Quinta Normal”. Gracias al creciente prestigio alcanzado en el medio local y nacional, el anhelado sueño de contar con dependencias modernas se materializó finalmente en 1969, año en que se inauguró el edificio actual ubicado en Avenida San Pablo N° 4660, convirtiéndose en un verdadero símbolo e hito urbano para la comuna y sus habitantes.
 
Imagen Nocturna del Edificio Central,
1980.
 

La Alianza con el Sector Productivo y la Gestión de SOFOFA

A partir de 1978, por disposición gubernamental, se reestructuró la administración de los establecimientos educacionales fiscales; la escuela pasó a depender de la Corporación Privada del Área Social de Quinta Normal y adoptó el nombre de “Liceo Industrial A N° 77 de Quinta Normal”.
Hacia 1981 se estableció un nuevo paradigma educativo en el país, donde los gremios empresariales asumieron la administración de los liceos profesionales más destacados. El objetivo fundamental fue vincular directamente los centros de estudio con el sector productivo para cerrar la brecha de conocimientos especializados entre la escuela y la empresa. Bajo este modelo, la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) —institución pionera en el desarrollo industrial chileno— asumió la administración delegada del establecimiento, consolidando un proceso de gestión institucional y pedagógica altamente exitoso.
 
Imagen de la Pérgola,
1981
 
En 1993, el liceo fue bautizado oficialmente como “Vicente Pérez Rosales”, en honor al insigne intelectual y político chileno quien, dentro de sus múltiples esfuerzos en favor del progreso público, destacó como socio fundador y segundo Presidente de la Sociedad de Fomento Fabril.
 

Calidad Acreditada, Vanguardia Pedagógica y Formación DUAL

Bajo el liderazgo del Director, el Señor Arturo Catalán Caro (quien encabeza la gestión desde el año 2019 a la fecha), la institución ha orientado sus esfuerzos hacia la mejora continua y el cumplimiento de las altas expectativas de la comunidad. Como reflejo de este compromiso, en 2018 el liceo obtuvo una prestigiosa Certificación Internacional de Calidad (Normas ISO 9001 y ISO 21001), validando bajo estándares rigurosos sus procesos de enseñanza, aprendizaje y evaluación institucional.
Actualmente, el liceo imparte tres especialidades estratégicas de alta demanda laboral:
Para responder a las exigencias tecnológicas globales, el proyecto educativo implementó la Formación por Alternancia DUAL. La modalidad Dual vincula de forma armónica el aprendizaje teórico del aula con la práctica situada en la empresa. Esto permite a los estudiantes formarse bajo condiciones reales del mercado del trabajo, facilita su inserción laboral directa y actualiza permanentemente las competencias de los docentes mediante pasantías tecnológicas conjuntas con los maestros guía del sector productivo.
 

Sello Bicentenario y Modernización de Infraestructura (2025)

En el año 2020, el establecimiento alcanzó la categoría de Liceo Bicentenario de Excelencia. Formar parte de esta prestigiosa red nacional implica la vivencia e interiorización diaria de cinco pilares fundamentales que conducen al éxito educativo: Altas Expectativas, Foco en los Aprendizajes, Nivelación y Re-enseñanza, Libertad y Autonomía, y un robusto Liderazgo Directivo.
Este estandarte de excelencia académica viene acompañado de una búsqueda constante de modernización. En sintonía con este principio, durante el año 2025 el liceo vivió un hito de transformación física sin precedentes: fue remodelado por completo gracias a un Fondo de Conservación del Ministerio de Educación. Esta inversión estructural no solo renovó la estética del emblemático edificio de la calle San Pablo, sino que dotó a la comunidad educativa de espacios óptimos, laboratorios y talleres de última generación.
Hoy, el Liceo Bicentenario Industrial Vicente Pérez Rosales se erige con orgullo en el siglo XXI, combinando su rica tradición histórica, una infraestructura del más alto nivel público y un modelo pedagógico de vanguardia profundamente conectado con el porvenir industrial de Chile.
 
Redacción Original: Profesor Juan Plaza Lagunas
Actualización: Roberto Pérez Paredes